El porqué de los colores del cielo
25 02 2007Alguna vez te habrás preguntado porqué el cielo es azul, o porqué se vuelve rojo en los amaneceres y atardeceres.
En realidad, la atmósfera no tiene color. Una prueba de esto es que cuando observamos la luna por la noche no adquiere ningún color especial: se ve blanca.
Lo que provoca que veamos el cielo de distintos colores es la refracción de los rayos de luz por los gases de la atmósfera. La luz solar está compuesta de distintas longitudes de onda: rojo, amarillo, naranja, verde, azul, violeta… El azul y el violeta son mucho más energéticos que el rojo y el amarillo.
Antes de llegar hasta nosotros, los rayos de luz tienen que atravesar la atmósfera, y en el camino, chocan contra partículas de polvo, gotas de agua, gases…
Durante el día, las partículas de gas dispersan la luz azul que llega del sol, haciendo que todo el cielo parezca azulado.
Cuando amanece o anochece, los rayos de luz tienen que atravesar una mayor distancia cuando el sol está en lo alto. Al atravesar mayores distancias, la luz del sol choca con un mayor número de partículas y pierde energía, por sólo llega a nosotros la luz más rojiza.

Esto lo puedes comprobar mediante un sencillo experimento: coge una jarra de cristal llena de agua y echa una cucharadita de leche dentro. Remuévelo y apaga la luz. Después, coge una linterna y enfoca la luz desde distintos ángulos. Si iluminas el agua desde arriba se verá azulada. Si añades dos cucharaditas más de leche y enfocas desde atrás el agua se verá rosácea.
Para curiosos:








Comentarios Recientes